Tenerife Sur

El municipio conmemoró ayer los 50 años de la coronación de su Patrona

El obispo, Bernardo Álvarez, presidió el acto central y bendijo la imagen de Nuestra Señora de la Luz en la plaza del casco urbano.
EL DÍA, Guía de Isora
18/sep/06 18:16 PM
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Guía de Isora celebró ayer los actos principales del programa de sus fiestas patronales, que este año tiene un cariz especial al conmemorarse el 50 aniversario de la coronación canónica de Nuestra Señora de La Luz, hecho que acaeció el 16 de septiembre de 1956. Por tal motivo, el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez Afonso, concelebró con los párrocos del casco urbano del municipio una misa conmemorativa en la recién bautizada plaza de Nuestra Señora de La Luz, que congregó a unos 3.000 fieles y que contó con la asistencia de las autoridades municipales, encabezada por el alcalde, Pedro Manuel Martín Domínguez, junto a sus predecesores, Pedro Reyes y Pilar Casañas. Durante la homilía, el obispo resaltó la importancia que tiene para todos los isoranos la celebración de una fecha tan importante como fue la coronación de Nuestra Señora de la Luz, destacando la tradición centenaria que tiene por parte de los residentes en esta zona de la Isla, así como el papel destacado que desempeña la Virgen "como guía y luz de nuestra vida". Bernardo Álvarez Afonso agradeció a los párrocos Rufino Pérez de Leceta y Carlos Arceniega el gran trabajo realizado con la comunidad cristiana de Guía de Isora durante estos últimos 15 años, y realizó un homenaje muy especial al sacerdote jubilado Sebastián Afonso, párroco durante 43 años de Guía de Isora e impulsor de la coronación canónica en 1956, presente en el acto.

El acto conmemorativo del cincuentenario de la coronación religiosa de Nuestra Señora de la Luz contó con la asistencia de cerca de 3.000 personas, venidas de los 16 localidades que conforman el municipio sureño, así como de 200 peregrinos del municipio norteño de Garachico, pertenecientes en su mayoría a la Asociación El Roque, entidad impulsora de la peregrinación que cada cinco años realiza al municipio sureño la primitiva imagen de la Virgen de Guía, que se encuentra en el convento de las monjas concepcionistas franciscanas de Garachico.