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Los vecinos salvan el retablo del CRISTO DEL BUEN VIAJE

El párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife, Mauricio González, destaca que los feligreses, en gran número y con pequeños donativos, han aportado el dinero suficiente para recuperar este elemento histórico - artístico que estaba bastante deteriorado por el tiempo y la proximidad del mar.

EL DÍA, S/C de Tenerife
31/ene/02 20:24 PM
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El retablo del Cristo del Buen Viaje de la iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife ha sido restaurado, gracias a la colaboración de los feligreses y devotos de la citada imagen, según destaca el párroco, Mauricio González.

El retablo estaba bastante deteriorado y fue repuesto en su mayor parte, respetando el estilo y aspecto antiguos. Ya había sido tratado en los años cuarenta.

Las imágenes que alberga son el Cristo del Buen Viaje, que toma su nombre de las despedidas de los emigrantes a América con peticiones de realizar un buen viaje y tener suerte en el mismo, la Consolación, San Bartolomé, San Lorenzo y una pintura de San Juan Evangelista.

El proyecto contempló, además, la construcción de una hornacina para ubicar a la Virgen de la Consolación, que es muy preciada y de gran devoción.

El retablo fue tratado con madera de cedro y dorado y policromado por el ebanista y restaurador Felipe Pérez.

Una vez realizada la obra, el párroco Mauricio González destaca que "ha sido motivo de alegría porque se ha hermoseado más la iglesia y por ofrecer un entorno de acogida a imágenes de gran devoción y valor histórico". Añadió que le ha impresionado la correspondencia de los fieles, incluso de aquéllos con menos recursos. La tónica ha sido la de un gran número de donativos para la restauración de personas con escasos recursos, lo que demuestra que el proyecto fue ampliamente apoyado por los feligreses.

Actualmente se está restaurando, por parte del Gobierno de Canarias, los retablos de Santiago y el Corazón de Jesús. En breve empezará el tratamiento del retablo del Carmen, que es de gran valor.

Mauricio González está pendiente de las restauraciones de la imagen de la Virgen de la Merced, el retablo de Nuestra Señora de Candelaria, la capilla de San Pedro y varias imágenes y cuadros de gran valor artístico.

Todas estas piezas de la parroquia de la Concepción de Santa Cruz se han deteriorado no sólo por el tiempo transcurrido desde que fueron entregadas al templo, sino por la proximidad al mar.

La Virgen de la Consolación es de gran importancia. Gerardo Fuentes Pérez, en el libro "Arte en Canarias (siglos XV - XIX) una mirada retrospectiva", señala que el nombre de dicha imagen está unido a la historia religiosa de Santa Cruz de Tenerife, "cuyos inicios se remontan a los primeros momentos de la conquista de esta Isla por Fernández de Lugo, quien trajo la imagen de la Virgen, y que por sus cortas dimensiones - no supera los 50 centímetros de altura - , debió formar parte de los objetos religiosos de campaña".

Título de la Consolación

Se cree que el título de Consolación fuera dado por los frailes agustinos que habían acompañado al Adelantado en la conquista tanto de La Palma como de Tenerife.

Se añade que la imagen recibe el nombre de "Virgen de Consolación y Correa, fruto de la fusión de dos piadosas asociaciones marianas, como son la Compañía de Nuestra Señora de la Correa y la Confraternidad de Nuestra Señora de la Consolación - en Bolonia, Italia - ".

Al parecer, el Conquistador construyó una pequeña ermita junto al mar para la imagen de la Consolación, que permaneció en dicho templo hasta 1573 en que fue derribado, porque en su lugar se pretendía construir el castillo de San Cristóbal.

La nueva ermita, prosigue Gerardo Fuentes, "se edificó a orillas del barranco de Santos, surgiendo en su entorno el barrio de la Consolación.

Durante un tiempo, la Virgen cayó en el olvido, pasando a ocupar diferentes lugares de la iglesia, siendo notorio el que varias familias llegaron a guardar la imagen en su casa al conocer su valor histórico - artístico, como es el caso de Juan Primo de la Guerra, III Vizconde de Buen Paso.

Exclaustrado y destruido el convento de la Consolación (1836), de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, la antigua imagen pasó a la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción.