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La situación política paraliza inversiones de 400 millones en Barcelona

Barcelona, EFECOM
12/ene/18 12:00 PM
eldia.es
Toni Albir (EFE)

La situación política de Cataluña ha influido en que se dejen de hacer inversiones inmobiliarias en oficinas de Barcelona por valor de unos 400 millones de euros, aunque "no se ha producido el descalabro que podíamos pensar", según datos de la consultora inmobiliaria Savills Aguirre Newman.

Los datos presentados hoy "dan cierta tranquilidad" respecto a la huida de empresas de Cataluña, ya que éstas solo han trasladado su sede social, pero no han dejado sus oficinas en Barcelona.

Entre las operaciones que se han visto frenadas por la situación política está la de Hispania, que había puesto a la venta un paquete de edificios de toda España, de los que cinco están en Barcelona, la de Realia y el edificio Imagina, sede de Mediapro, por el que ninguna empresa pujó en subasta.

El director de capital market de la oficina de Barcelona de Savills Aguirre Newman, Hipólito Sánchez, ha asegurado que la operación de Hispania sí que se paralizó por la situación política catalana y que al resto de operaciones también ha afectado el tema político, pero "no sabemos en qué porcentaje".

Ha explicado que, pese a la incertidumbre política, la inercia que llevaban en los tres primeros trimestres ha influido en que el año 2017 "haya sido bueno".

En 2017, la inversión en oficina en Barcelona alcanzó los 930 millones de euros, entre un 15 y un 19 % superior a la del año anterior, mientras que los metros cuadrados alquilados aumentaron entre un 7 y un 8 %, inferior al crecimiento previsto con los datos de principios de año.

Sánchez también ha asegurado que "ha sido un año bueno" y que todos los inversores internacionales se han interesado por la situación política de Cataluña y ha destacado que éstos buscan "estabilidad", por lo que están siendo prudentes en sus decisiones de inversión.

Sin embargo, ha apuntado que "todavía estamos a tiempo de recuperar la confianza" y que los inversores están a la expectativa de retomar sus operaciones en Barcelona.

Según el director de "corpore real estate" de Savills Aguirre Newman Barcelona, Pablo Romaní, la inversión inmobiliaria en Barcelona cayó en 2017 un 17 % y se situó sobre los 2.200 millones, en parte debido a que durante el año 2016 se hicieron grandes operaciones, como la venta de Diagonal Mar, y en 2017 las operaciones han sido de menor volumen.

Durante el último trimestre del 2017, la caída sólo ha sido del 4 %, aunque "no se ha registrado el descalabro" que se podía pensar, según Romaní.

Durante este año, el mercado de oficinas ha vuelto a ser el líder del sector en la ciudad, mientras que, en el mercado hotelero, no ha habido ninguna transacción inmobiliaria en el último trimestre del año, por la situación política y por la moratoria hotelera de la ciudad.

La presidenta y consejera delegada de Savills Aguirre Newman Barcelona, Anna Gener, ha asegurado que la actividad inmobiliaria ha sido "intensa" en la ciudad, pero que algunos perfiles han preferido quedarse a la espera para "tener más estabilidad" y que este año será un "año bueno" en volumen de inversión, pese a la escasez de oferta en venta.

De sus conversaciones con los inversores, Gener dice que estos "han entendido" que ahora entramos "en un escenario de más estabilidad" y que son conscientes de que se puede formar un gobierno independentista, pero que las declaraciones políticas hacen prever "un escenario mucho más estable que en los últimos meses".

Ha añadido que al inversor extranjero, sólo le interesa que Cataluña esté en Europa y que el resto de información es "muy local".

"Hay perfiles que todavía no quieren invertir en Cataluña, pero son los menos", ha dicho y ha añadido que hasta el día 1 de octubre los inversores no tenían sensación de inestabilidad, "hasta el 31 de septiembre íbamos como un tiro".

La directora de oficinas de la firma en Barcelona, Marie Laure Fenet, cree que los inversores internacionales no tienen por qué paralizar sus inversiones en Barcelona porque tienen un plan de expansión y lo tienen que aplicar, a no ser que hubiera algún tipo de incertidumbre respecto a la permanencia de Cataluña en la UE.