Cámara marca el camino

 

_MSM Raul Camara

Raúl Cámara entró en la sala de Prensa con una buena dosis de terapia colectiva. Pocas veces sirve para algo la comparecencia de un jugador durante la semana, pero hay momentos en una temporada que reclaman la presencia ante el micrófono de la gente de peso de un vestuario, porque se necesita mandar un mensaje que llegue a los de dentro y a los de fuera. Cámara se presentó ante los medios para aceptar que el equipo está perdiendo identidad y que es necesario recuperarla cuanto antes. Es el caso del Tenerife en este momento. La goleada del sábado tiene carga de profundidad y es dañina, porque amenaza la confianza de los jugadores y siembra la duda en el entorno. Un 0-4 no es una derrota cualquiera, a la fuerza deja huella. Si se analiza bien el partido contra el Alcorcón se encuentran posibles causas de todo tipo: las físicas, derivadas de la ausencia de jugadores importantes en la zona de medio campo; las de actitud, por la dificultad que tuvo el equipo para realizar una presión que impidiera tanto daño defensivo; las de calidad, porque Cervera no tiene en su plantilla segundas opciones con las que arreglar un mal día de los once que entran como titulares…  Pero, por encima de cualquier tipo de análisis, el vestuario ha entendido que hay cierta desviación del camino correcto, que está relacionada con la falta de nervio de su juego, con la fragilidad que provoca tanta distancia entre líneas y una evidente falta de respuesta defensiva. Esa lectura es una obviedad, salta a la vista que el Tenerife ha perdido solidez, pero asimismo se presenta como una muy buena manera de elegir las soluciones para volver a competir: correr, juntarse, apretar, ayudarse. 

El buen Tenerife, el de las nueve semanas sin perder, era un equipo de una pieza, hecho para adaptarse al rival, contrarrestarlo y sorprenderlo. Pues eso. Hay que volver a empezar, borrar de la cabeza lo del sábado y rescatar esas virtudes colectivas en las que cada uno tiene que poner lo suyo. El Tenerife tiene una gran ventaja para volver a ser sólido: la voluntad de un vestuario muy humilde y muy unido. Raúl Cámara enseña el camino. El domingo empieza el regreso al camino correcto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *