Un equipo notable en todo

_MSM Alvaro C2

El partido del domingo ante el Sporting de Gijón puso a prueba al Tenerife, justo al cierre de la primera mitad del Campeonato. Fue como un examen parcial en el ecuador del curso. El equipo de Álvaro lo superó con nota, como ha hecho en la primera vuelta. La principal característica del conjunto de Cervera esta temporada no es su  virtud en el manejo de un estilo de juego concreto, sino su aprovechamiento máximo como equipo para competir en cualquier situación que se presente en cada partido. El Tenerife del domingo fue vertical e incisivo en el tramo abierto de la primera parte; asumió luego el control de la pelota y puso jugadores de toque cuando acabó el ida y vuelta y, finalmente, sobrevivió replegado, que era lo que tocaba hacer después de que el árbitro desequilibrara numéricamente la contienda. No es una sorpresa que el Tenerife compita de igual a igual con un equipo más poderoso a base de comportarse como un bloque sólido; antes, en esta primera vuelta, ya le había echado un pulso ganador a rivales de más peso, como sucedió con el Deportivo o con Las Palmas, incluso en Ponferrada o en Murcia. En cada caso, lo hace con la pócima que corresponda. Es un equipo que sabe jugar posicionalmente, aunque no sea ese su punto fuerte; que es bueno en el contragolpe a partir de su virtud como grupo en la presión desde la segunda línea y de la velocidad de Suso, imparable hasta ahora para sus rivales; y que se adapta perfectamente a los partidos que exigen repliegue y defensa, por abajo y por arriba, como sucedió, por ejemplo, en Murcia donde sobrevivió en el área propia a un acoso total. Tal vez haya que evocar el partido de Vitoria ante el Alavés para representar con un ejemplo clarificador la versatilidad de este equipo, verdaderamente camaleónico. Allí, ante el Alavés, al principio jugó en mucho campo, cometió errores de bulto, se fue al descanso perdiendo 2-0 y, con naturalidad, completó una segunda parte de equipo grande, en 30 metros, dominando otra faceta del juego para el que parece no estar hecho este equipo, la del fútbol de posición.

El manejo y aprovechamiento de los recursos de la plantilla es óptimo. Es inverosímil hacer más con menos. Cervera ha hecho de los defectos, de las carencias en cuanto a calidad individual, una razón convincente para potenciar el conjunto y contar con la predisposición de los jugadores en esa tarea. En una temporada y media ha trabajado sobre distintos modelos y ha hecho posible que el equipo compita en el toque, en la presión, en la velocidad de contragolpe y en la defensa en fases de repliegue. No es un conjunto excelente en nada concreto, pero raya lo notable en todo. Insisto: es una gran obra de autor.

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