Santa Cruz de Tenerife

Ninguna de las obras en carreteras del Sur comenzará en este año

El tercer carril desde San Isidro a Las Américas, el nuevo enlace de Las Chafiras y el cierre del anillo insular se limitarán en 2017 a la revisión y/o elaboración del proyecto o a su licitación.
J.A. Medina, S/C de Tenerife
11/abr/17 6:12 AM
Edición impresa

El encuentro celebrado ayer entre el vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, y la junta directiva del Círculo de Profesionales y Empresarios del Sur de Tenerife (CEST) permitió constatar que este año no comenzará la obra de ampliación del tercer carril de la autopista del Sur (TF-1), ni el enlace nuevo de Las Chafiras ni el cierre del anillo insular.

La prioridad será resolver el problema del tráfico en San Miguel de Abona con la construcción del enlace de Oroteanda. Esta es la actuación programada que está más avanzada ya que su proyecto saldrá a información pública "en breve", informó el presidente de los empresarios, Roberto Ucelay. "Pero este año no comenzarán los trabajos". Pablo Rodríguez se comprometió a que en este ejercicio salga a concurso explicando que "se trata de una obra que está incorporada al actual convenio de carreteras entre el Estado y la Comunidad Autónoma y cuenta con todos los parabienes".

La siguiente obra, por su urgencia para la comarca, es la ampliación de la TF-1, con un tercer carril por sentido entre San Isidro (Granadilla de Abona) y Playa de las Américas (Arona), si bien el CEST demanda que llegue hasta La Atalaya (Adeje). El consejero se comprometió a convocar el concurso para la redacción del proyecto a fin de que su realización comience el año próximo, ya que será un proyecto de "enorme envergadura" y un novedad en el convenio de carreteras Canarias-Estado.

Roberto Ucelay volvió a poner sobre la mesa que la primera fase debe abarcar desde Guaza a Los Cristianos.

Y la gran obra es el cierre del anillo insular desde Las Manchas (Santiago del Teide) hasta El Tanque. Sabido que el Gobierno de Canarias la dirigirá y supervisará y que el Cabildo la financiará, licitará y ejecutará, el consejero de Obras Públicas trasladó al CEST que el convenio entre ambas administraciones para afrontar esta actuación se está elaborando siendo necesario "revisarr el proyecto". El objetivo es "licitar esta obra durante este año", apuntó Roberto Ucelay.

La reunión también sirvió para que el Ejecutivo regional se comprometiera a elaborar un estudio de movilidad en la comarca Sur, tanto de tráfico interno como del eventual o de paso.

El calendario pormenorizado de estas obras se conocerá en breve.

Rodríguez también reclama otra terminal

El vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, aseguró ayer que el aeropuerto Tenerife Sur-Reina Sofía requiere de una terminal en condiciones, por lo que abogó por la construcción de una nueva.

Pablo Rodríguez hizo ese planteamiento al ser preguntado por la información que publicó ayer EL DÍA respecto a que la segunda terminal del recinto aeroportuario de Granadilla de Abona apenas se utiliza. El consejero insistió en que en lugar de unir las dos terminales que hay es preferible hacer una tercera.

El también vicepresidente del Ejecutivo regional explicó que en el Documento de Regulación Aeroportuaria" (DORA), de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) y el Ministerio de Fomento, se contempla una inversión para enlazar las dos terminales, pero insistió en que, a su juicio, lo que procede es dotar al aeropuerto Tenerife de una terminal en condiciones.

En ello coincidió Roberto Ucelay, presidente del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife, quien señaló que con el volumen de pasajeros que registra el aeropuerto Reina Sofía es preciso disponer de una terminal en "condiciones".

Ucelay recordó que se trata de un edificio construido hace unos 40 años y por ello es preciso hacer actualizaciones para que en el aeródromo del sur de Tenerife haya una terminal del siglo XXI.

Actualmente, el Tenerife Sur dispone de dos terminales. La primera es la que está en pleno y constante funcionamiento, la segunda (T-2) fue construida desde 2005 a 2009, costó 39,1 millones de euros y fue diseñada solo como terminal de llegadas. De hecho, las aerolíneas rechazan utilizarla porque supondría un gasto extra y porque adolece de servicio esenciales. Solo funciona esporádicamente.