Cultura y Espectáculos

Cinco mujeres de un Planeta literario

Santiago Posteguillo reivindica en su regreso triunfal a Roma el ascenso de Julia en una sociedad de hombres, mientras que Ayanta Barilli plantea un viaje emocional mujeres de su familia que vivieron sometidas.
J. Dávila
17/oct/18 6:29 AM
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Cinco mujeres de un Planeta literario

C on unos síntomas más que evidentes de haber descansado poco, pero con la alegría todavía impresa en sus rostros, el valenciano Santiago Posteguillo (1967) y la italoespañola Ayanta Sánchez Barilli (1970) inician un interminable carrusel de entrevistas para avanzar el contenido de "Yo, Julia", título que en los orígenes de la madrugada de martes fue proclamado ganador del Premio Planeta de Novela 2018, y "Un mar violenta oscuro", obra finalista de un concurso que el 6 de noviembre presentará estos dos títulos en la sede del Instituto Cervantes de Madrid. La primera tirada ya está confirmada: doscientos diez mil ejemplares de "Yo, Julia" y noventa mil de "Un mar violeta oscuro" van a tomar las principales librerías de este país en otoño.

"Julia tiene claro que esta debe ser su dinastía y para acceder a ese objetivo solo existen dos caminos posibles: buscar un cambio pacífico o lanzarse a la guerra. Estamos en la Roma de 192 y hay cinco hombres que ambicionan el poder, pero ninguno ve en Julia a una amenaza que ponga en riesgos sus planes", explicó el autor de las trilogías de Escipión el Africano y Trajano sobre una trama que tenía que ser contada... "Yo no escribo solo por unos intereses comerciales, Julia Domna se merece esta oportunidad", insistió.

Ayanta Barilli remarcó el hecho de que esta no había sido una historia fácil de contar. "Lo único que tenía claro en el instante en el que pensé el libro era cuál iba a ser el capítulo final", confiesa en la primera fase de una rueda de prensa en la que habla de cuatro generaciones de mujeres -el periodo cronológico abarca desde la segunda mitad del siglo XIX a la actualidad. Eligieron al hombre equivocado y sus finales fueron trágicos", censura.

Hija de Sánchez Dragó, aclara que el libro no plantea una historia lineal en la que todo está ordenado. "En mi interior se organizó una especie de batiburrillo por el que fueron desfilando muchísimos personajes. A veces tenía la sensación de que venían a visitarme todos al patio de mi casa. Este es un proyecto de recuerdos en el que pasado y presente se unen en torno a las difíciles experiencias vividas por cuatro mujeres", Barilli compara los episodios con "bisagras" que abren y cierran puertas de su vida. Una de las virtudes de "Un mar violeta oscuro" es que el acerbo histórico está garantizado con una serie de cartas e informaciones a las que yo tuve acceso para construir algo que desprendiera verdad. Eso sí, al ser ficción no podemos entender que lo que cuento en él está delimitado en cada una de mis descripciones. La ficción es una ventana abierta a la mentira o a la no verdad", recordó.

Sobre el peso que ha tenido la mujer en sus novelas, Posteguillo manifestó que este ha sido progresivo. "En la trilogía de Escipión El Africano casi es testimonial, en la de Trajano comenzó a ser algo más relevante y en esta va a girar en torno a ella", contó sin poder evitar aclarar que "yo no soy historiador; soy filólogo... Es verdad que muchas veces he sentido un pánico por ver si un dato de los que pongo en un capítulo no es correcto, pero cuando escribes en este registro la documentación es clave. Estudiar bien esos contenidos es lo que te va a permitir que el proyecto no se caiga. Con Julia, por ejemplo, fue necesario hacer un trabajo de campo durísimo porque la información que tenía sobre ella no es tan abundante como cualquier otro personaje de Roma", sostuvo en un momento de la comparecencia de prensa en la que inevitablemente toda la psicología del personaje cobra una dimensión especial. "El mayor peligro al que se enfrenta es poder perderlo todo antes de tiempo".

Para Santiago Posteguillo, "no hay muchas Julia en el siglo XXI. Era una mujer ambiciosa, que luchaba por sus intereses, que no le tenía miedo a la muerte... Quizás, salvando las distancias, el caso más parecido al suyo lo podríamos tener en Ángela Merkel", comparó.

De lo que no quiso hablar en la parte final de su intervención fue de la crisis que vive actualmente Cataluña. "El día que los políticos que toman decisiones ya se hayan leído esta novela, yo podría realizar alguna reflexión al respecto, pero por ahora prefiero callarme", despejó Santiago Posteguillo antes de que Ayanta Barilli se pronunciara en unos términos parecidos. "Hablar de política en un momento como este me parece una falta de cortesía".

A pesar del potencial femenino que ofrecen "Yo, Julia" y "Un mar violeta oscuro", tanto el valenciano como la italoitaliana coincidieron en señalar que "aunque la mujer juega un papel determinante y la intención de los autores es poner en valor su posición en la sociedad, son dos novelas que pueden ser leídas sin problemas por hombres", reivindicaron en un punto de la conversación en el que los galardonados reivindican un equilibrio social entre mujeres y hombres. "Esperemos que dentro de 15 años no tengamos que recurrir a este tipo de discursos", concluyeron.

Santiago Posteguillo

"Yo, JUlia"

Ayanta

Sánchez Barilli

"Un mar violeta oscuro"