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Once años de cárcel por apuñalar y robar a una mujer en La Laguna

El agresor le dijo a la víctima: "Te tengo que matar porque me has visto la cara" La drogadicción ha servido como atenuante en el caso.
Noé Ramón, S/C de Tenerife
7/ene/18 6:20 AM
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El Tribunal Supremo (TS) ha impuesto un total de once años de prisión a Jorge N., un vecino de La Laguna que en agosto de 2016 apuñaló y robó a una mujer de 36 años en la avenida de La Candelaria de este municipio. Del total de la pena impuesta, ocho años se corresponden a un delito de homicidio en grado de tentativa, con la circunstancia agravante de abuso de superioridad, y los otros tres por robo con violencia y uso de instrumento peligroso. En ambos casos se fija como atenuante la drogadicción.

El 24 de agosto, a primeras horas de la mañana, el acusado abordó súbitamente a la mujer en plena calle, tirando violentamente de la correa del bolso que llevaba cruzado. En principio no logró quitárselo dada la oposición que esta mostró, lo que provocó que ambos forcejearan aunque finalmente el acusado se hizo con el bolso. En el mismo estaba su documentación personal, dos pares de gafas, un teléfono móvil, un par de sandalias, una tarjeta de crédito, dos bonos de metro, un juego de llaves, un cupón de OID y siete euros en metálico.

A continuación el procesado exhibió una daga de doble filo de 26 centímetros, por lo que la víctima le rogó que no le hiciera daño, dado que ya se había quedado con sus pertenencias y ella tenía hijos. La respuesta de Jorge N. fue que tenía que acuchillarla porque le había visto la cara, y efectivamente le clavó el cuchillo en el abdomen en una ocasión aunque la mujer pudo evitar un segundo ataque al agarrar la daga con la mano.

En ese momento dos personas que circulaban por la calle y que habían observado el forcejeo lograron asustar al acusado tocando de forma insistente el claxon, lo que dio lugar a que este abandonara el lugar con las pertenencias de la víctima. Los dos testigos llamaron a los teléfonos de emergencias y de las fuerzas de seguridad y uno de ellos siguió al agresor, que entró en una vivienda situada a escasa distancia de donde se produjeron los hechos. Allí se personaron agentes de la policía nacional, quienes encontraron el cuchillo en la zona común del edificio, junto con el bolso y una camiseta ensangrentada.

La mujer sufrió una herida en la mano, en el abdomen y la pérdida de alrededor de un litro de sangre, por lo que fue precisa una operación.