Santa Cruz de Tenerife

Los profesores de cine de la ULL se suman a la defensa de la sala Víctor

Los docentes universitarios Fernando Gabriel Martín, Gonzalo Pavés Borges y Álvaro Ruiz expresaron ayer su adhesión a la Plataforma Salvemos al Cine Víctor. Ante el inminente cierre de la sala de exhibición el próximo 31 de diciembre los profesores destacan su valor histórico y reivindican que sea declarado BIC.
REYES/MARRERO, Tenerife
18/dic/08 7:37 AM
Edición impresa

Los profesores de cine de la Universidad de La Laguna convocó ayer a los medios de comunicación para dar a conocer un informe en el que explican pormenorizadamente las razones por las cuales el cine Víctor de la capital tinerfeña no debe de ser clausurado el 31 de diciembre.

Fernando Gabriel Martín, catedrático de Historia del Arte de la ULL, Gonzalo Pavés Borges, director del departamento de Historia del Arte, y Álvaro Ruiz, profesor de historia del arte contemporáneo y autor del libro "Templo oscuro. La arquitectura del cine en Tenerife", junto al portavoz de la Plataforma Salvemos al Cine Víctor, expusieron que "es un edificio que forma parte del patrimonio urbano de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, que es un monumento significativo de la imagen de la ciudad y que ha adquirido un derecho ciudadano.

Edificio histórico

Los docentes universitarios facilitaron a los periodistas un informe que comienza así: "Desde hace 18 años el único cinematógrafo de pantalla única que ha proyectado cine en Santa Cruz de Tenerife es el cine Víctor. Promovido por Alfonso González en 1944 fue construido por el insigne arquitecto tinerfeño de la Generación del 25 en España José Enrique Marrero Regalado, e inaugurado en 1954".

Al final del escrito reseñan: "El Víctor es el único templo del cine que queda abierto en Canarias con una tipología arquitectónica única en nuestro Archipiélago que debería ser reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) , y funcionar en el futuro como sede oficial de la Filmoteca Canaria y que puede completarse para las administraciones implicadas con un espacio dedicado a teatro, conferencias, presentaciones de libros, conciertos... en definitiva hacer lo que hizo hasta el 2003 el Ayuntamiento de Madrid: declarar el cine espacio protegido de uso cultural.

Con este gesto cada día son más las personas y colectivos que se suman a la reivindicación de que se mantenga el cine Víctor, con un aforo de setecientas setenta y cinco butacas, como sala de proyecciones, entendiendo que la rentabilidad no puede ser el único criterio que debe tenerse en cuenta cuando se habla de cultura.

La capitalina sala de exhibición, en un principio, sólo acogerá la proyección de tres largometrajes más. Está previsto que hoy, a partir de las 19:00 horas, se celebre una performance en los aledaños del cine Víctor para protestar contra el inminente cierre de la histórica sala de exhibición.