Santa Cruz de Tenerife
COMENTARIO DE EL DÍA

El doble abandono del campo canario

26/mar/08 19:44 PM
Edición impresa

ES DOBLE el abandono del campo canario. Sí, es doble. El interés por el cultivo de la tierra y la cría de animales para el abastecimiento del mercado interior hace mucho tiempo que se convirtió en mera declaración de principios de nuestros políticos en periodo electoral, con honrosas excepciones. Así lo confirma un hecho incuestionable: la agricultura tiene un peso cada vez menor en el Producto Interior Bruto (PIB) de las Islas desde que el turismo descubrió Canarias. Aunque algunos se empeñen en decir que fue al revés. Pero no hemos perdido el hilo argumental, no. Repetimos que el abandono es doble. Y lo es en la medida en que no es menos cierto que hace ya muchos años que son los propios "magos", hartos de pasar estrecheces, quienes aconsejan a sus hijos buscar una salida profesional alejada del mundo rural.

Ahora, después de décadas de soledad de agricultores y ganaderos, las autoridades competentes, animadas por las subvenciones europeas, que si no se usan para el fin al que están destinadas se pierden, llaman a acortar la enorme dependencia alimentaria del exterior que presentan en este momento las Islas. Y lo dicen ahora, cuando los cultivos locales sólo cubren poco más del 20% de la demanda del mercado isleño en productos frescos y en los procesados, menos del 5%. Ha habido abandono, y ha sido doble, repetimos. El dinero que fácil viene, fácil se va. Esa es la factura que están empezando a pagar las Islas por el turismo, un recurso al que debemos el actual nivel de bienestar de tinerfeños y canarios en general, pero que no se ha sabido administrar con cabeza. Deslumbrados por el dinero que entraba a raudales, las autoridades descuidaron la mayor riqueza de las Islas, la agricultura. Y los hombres de la azada, acogotados, se tragaron las lágrimas y la pena y dejaron sus tierras para poder alimentar a sus hijos. Y la rueda siguió girando. Hoy el Archipiélago está a años luz de cumplir con las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que estima que el grado esencial o mínimo de autoabastecimiento que debe cubrir cualquier territorio para considerarse como seguro en suministros alimentarios debe satisfacer, al menos, el 75% de la demanda local. En este momento, sólo tres producciones, todas orientadas a la exportación, cubren el nivel recomendado por la FAO: plátanos, tomates y pepinos.

Hay que recuperar las medianías con decisión y volver a colocar las actividades agrícolas y ganaderas en el lugar que les corresponde. Es vital para garantizar un futuro sin sobresaltos a Tenerife y Canarias potenciar la industria agroalimentaria.