Santa Cruz de Tenerife

Se crea en Tenerife la primera Asociación de Dislexia de Canarias

La nueva entidad aglutina a padres y madres de niños que padecen esta dolencia, además de otras dificultades de aprendizaje. Entre sus objetivos principales se encuentra acabar con el desconocimiento que sobre este tipo de trastornos existe en la sociedad, especialmente en el ámbito educativo.
EL DÍA, S/C de Tenerife
3/feb/06 20:01 PM
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La Asociación Dislexia Canarias y Otras Dificultades de Aprendizaje (Dislecan) acaba de constituirse, con sede en Tenerife, para difundir información acerca de este tipo de dificultades de aprendizaje, denunciar la situación que padece cerca del 15 por ciento de la población con estos trastornos y exigir a la Administración pública responsabilidades y medidas.

La asociación nace con el objetivo de acabar con la "inadmisible ignorancia y el desconocimiento tan grande que existe acerca de estas dificultades, sobre todo dentro de los centros de enseñanza, donde día a día el alumnado pasa a engrosar las filas del fracaso escolar".

Así se expresa Anita Pestaña Tavares, promotora y presidenta de esta nueva entidad, que pretende aglutinar a todos los padres y madres preocupados por la situación actual que sufren sus hijos con dislexia y unir esfuerzos para que se obtenga el reconocimiento a nivel estatal de esta afección y "que se les dé todo aquello que necesitan para que puedan desarrollar una vida normal".

Informar y sensiblizar sobre este trastorno son los dos objetivos prioritarios en que se resumen sus recién estrenados estatutos. Ambas metas se dirigen a los propios afectados, que a menudo se ven desconcertados por la falta de referencias o recursos a los que acudir; a los profesores y centros educativos, para que se dé una respuesta adecuada a estos alumnos con dificultades, y a los políticos, para que tomen las medidas oportunas. También se hace mención a los centros de salud, los únicos algo avanzados en el conocimiento de la dislexia, reconoce Anita Pestaña.

Por supuesto, los estatutos no dejan de lado el requerir las ayudas económicas que se necesitan en los ámbitos de la educación y la salud, para facilitar la formación que se ha de ofrecer al profesorado, disponer del material específico en las aulas, "ya que no hay mucho en español", o para afrontar unos tratamientos médicos "que son caros", explica la presidenta de Dislecan.

La asociación trabaja con la Universidad de La Laguna, en concreto con la Facultad de Psicología, en la que un importante grupo de investigadores se está dedicando a abordar este tipo de dificultades y se coordina con otras entidades existentes en Madrid, Palma de Mallorca, Bilbao, Andalucía, Reus y Valencia.

En concreto, en la Universidad de La Laguna se ha constituido el Grupo de Investigación Dificultades de Aprendizaje, Psicolingüística y Nuevas Tecnologías, que coordina el profesor catedrático de Psicología de las Dificultades de Aprendizaje Juan Eugenio Jiménez González.

Enmienda en la LOE

La primera acción de Dislecan ha sido la de remitir un escrito, que se suma a los remitidos por el resto de asociaciones españolas que trabajan con iguales objetivos, en el que solicitan a los senadores de la Comisión de Educación -donde se encuentra la LOE- que introduzcan una enmienda para que se incluya un apartado especial dentro de la futura ley de Educación en relación a las dificultades en el aprendizaje.

Las asociaciones de dislexia de España y algunas instituciones, como la Universidad de La Laguna, han solicitado a los miembros de la citada comisión que presenten una enmienda al Proyecto de Ley Orgánica de Educación consistente en incluir en el Título II (Equidad en la Educación) una sección denominada Alumnos con Dificultades Específicas de Aprendizaje".

La petición se basa en que en el actual proyecto de la LOE se dice que "se entiende por alumnos que presentan necesidades educativas especiales aquellos que requieran, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta". Por tanto, entienden las asociaciones de la dislexia que los alumnos con Dificultades Específicas de Aprendizaje no están contemplados dentro del grupo de alumnos con necesidades educativas especiales porque su problema de aprendizaje no deriva de discapacidad o trastorno grave de conducta.

La no inclusión de esta categoría implica graves consecuencias "ya que, si no son identificados diferencialmente, no reciben el apoyo educativo adecuado, desembocando, en la mayoría de los casos, en fracaso escolar y profesional, pasando así a engrosar las alarmantes cifras de dicho fracaso escolar de nuestro país", explican los firmantes en su escrito a los senadores.

Entidades e instituciones sostienen que España se sitúa a la cola de los países europeos en tema de legislación y ayudas a este alumnado. "Mientras que en otros países basta con que el alumno no siga el ritmo marcado en la clase para que se evalúe su situación y su necesidad de ayuda, aquí ni siquiera hay la posibilidad de ser evaluado, sencillamente porque la dificultad legalmente no existe", advierten.

Los interesados en ponerse en contacto con Dislecan pueden hacerlo a través del correo electrónico canarias@soydislexico.com o en el número de teléfono 922 15 02 32.

SABER MÁS

A veces, genios

En la mayoría de los casos la dislexia tiene un origen genético.

El disléxico es, por lo general, bastante inteligente e, incluso, muestra un coeficiente intelectual por encima de la media. Son personas que tienen habilidades en otros aspectos y, en muchos casos, estas capacidades se han convertido en verdadera genialidad. Ejemplos son Leonardo Da Vinci, Albert Einstein o Thomas Edison.

La persona disléxica, al entrar en contacto con el mundo de los símbolos (letras, números -discalculia-), no logra percibirlas de la misma forma que una persona que no lo es. En ello, a grandes rasgos, tienen que ver las percepciones sensoriales a nivel óptico, acústico, la orientación en el espacio y el esquema corporal.

No logran mantener la concentración porque no son capaces de descodificar la información escrita como el resto. Necesitan distintos métodos de enseñanza a los convencionales, más tiempo de aprendizaje y mucho apoyo emocional y paciencia por parte de su familia y del profesorado.